
La infertilidad es la dificultad para lograr un embarazo después de un año de relaciones sexuales regulares sin protección. Es un tema que afecta a muchas parejas y puede ser emocionalmente desafiante, pero existen opciones y tratamientos que pueden ayudar.
Prevalencia
Se estima que hasta el 15% de las parejas en edad reproductiva enfrentan infertilidad. Tanto hombres como mujeres pueden ser afectados, y en algunos casos, ambos miembros de la pareja pueden contribuir al problema.
Factores de Riesgo
Entre los factores que pueden influir en la fertilidad están:
- Edad: A medida que una mujer envejece, la calidad y cantidad de óvulos disminuye, especialmente después de los 35 años.
- Estilo de vida: El tabaquismo, el alcohol, el sobrepeso o la obesidad pueden afectar la fertilidad.
- Problemas médicos: Endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP), infecciones previas o alteraciones hormonales.
- Factores masculinos: Baja producción de esperma, problemas de motilidad espermática o alteraciones en su forma.
Cómo sucede?
La infertilidad ocurre cuando algo interfiere con las etapas necesarias para lograr un embarazo: la ovulación, la fertilización o la implantación del embrión en el útero. Por ejemplo, en el caso del SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico) , el desequilibrio hormonal impide que los óvulos maduren y se liberen correctamente, dificultando la fertilización.
Diagnóstico
El primer paso es acudir con un ginecólogo para una evaluación completa. Esto puede incluir:
- Historia clínica y exploración física.
- Estudios de laboratorio para revisar hormonas, como FSH y AMH en mujeres, y un análisis de semen en hombres.
- Ultrasonido pélvico para evaluar el estado de los ovarios y el útero.
- Histerosalpingografía para comprobar si las trompas de Falopio están abiertas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y puede incluir:
- Cambios en el estilo de vida, como mejorar la alimentación o reducir el estrés.
- Medicamentos para estimular la ovulación, como el clomifeno.
- Procedimientos quirúrgicos para tratar problemas como endometriosis o fibromas.
- Reproducción asistida, como inseminación artificial o fertilización in vitro (FIV).
El tiempo es clave en el tratamiento de la infertilidad, especialmente en mujeres mayores de 35 años. Por ello, si llevas más de un año intentando concebir (o seis meses si tienes más de 35 años), es importante acudir con un especialista en ginecología.
El ginecólogo te ayudará a identificar la causa y te guiará en los pasos necesarios para lograr un embarazo. Además, te brindará apoyo emocional y te explicará las opciones disponibles, para que tomes decisiones informadas y con confianza.
Recuerda: la infertilidad es un camino que no tienes que recorrer sola. Con la ayuda adecuada, las posibilidades de cumplir tu sueño de ser mamá pueden aumentar significativamente.

